domingo, 27 de enero de 2013


¡Qué mangazo de agua!


¡Qué crecida tan preciosa nos ha ofrecido el río Ebro! Causaba admiración ver tanta agua anegando los campos y entrando en las casas. ¿Y la gente competente en la materia y los políticos qué hacían? Nada, estar a lo suyo como siempre: permanecer estáticos y expectantes a ver cómo subía el agua o bajaba. ¿Y la noticia cómo nos la han vendido? Con romanticismo, como si fuera un acontecimiento histórico; un acontecimiento que se repite todos los años. ¿Y los vecinos de los pueblos afectados qué decían? Pues yo creo que encuestaban a los pacíficos, a los que no les afectaba el efecto agua en su casa. Digo todo esto porque si a mí esta crecida me hubiese causado daños materiales, estaría trinando. Porque este fenómeno se viene repitiendo todos los años y no dan soluciones, sólo argumentan que no se puede dragar el río, que si los ecologistas, que si esto y que si lo otro… Y es que aquí para unas cosas interesa dragar el río y para otras no. Cuando hay que echar barquitos navegables al Ebro hay que dragar; pero para preservar a las poblaciones de las riadas, no. Los barcos parecen ser lo único importante.
Y es que nuestros políticos han decidido que lo mejor es ver pasar el agua y hacer ver como que hacen algo, pero no hacer nada. Nos toman por tontos: no enfrentarse al problema es una forma de negar el problema, una forma necia, añadiría por mi parte. Sacaron imágenes en TV de una reunión con Lobón y Suárez y otros chicos del montón mirando, hasta con interés, cómo estaba el asunto; resultaba patético ver a estos dos con un plano en la mano sin saber por dónde cogerlo. ¡Qué se sabrán ellos! Estos dos lo único que saber hacer es lucir un palmito de viejos atusaditos y poner el cazo a final de mes. ¿Y el ministro cuerpo Danone, nuestro yogurín, qué dirá de ver semejante mangazo de agua? Él, que es el mayor defensor del trasvase. Pues el ministro Cañete, como es tan original, lo mismo se pregunta qué ha sido del mejillón cebra y del cangrejo americano en medio de tanta corriente. Los del Pepé son así: lo mismo te sueltan que se comen un yogur caducado, como te hacen ver que los sobres Bárcenas nunca existieron en Génova. Los del P.P son gente sencilla y despistada.
Yo no soy ingeniero, pero me parece qué tienen que tomar cartas en el asunto y solucionarlo. Las crecidas se suceden todos los años y todavía no ha llegado la primavera, lo mismo tenemos alguna más. ¿Y la CHE (Confederación Hidrográfica del Ebro) para qué está? Pues para ver el agua y hacer un cálculo a ojo de la subida y bajada del caudal. Me parece increíble que en el siglo XXI no se dé solución a esta crecida de nada del río. Si tuvieran que manejar los de los CHE el Ródano, qué harían.
Pero parece ser que la paciencia de los pueblos afectados ha tocado techo y los alcaldes se han reunido para presionar a la Confederación y pedir audiencia a la Rudi. ¡Qué dirá Mama Luise! Pues dirá que no hay dinero, que evaluará los daños y que nada, a esperar otra… Estos están por no hacer nada.
Escribo todo esto porque me solidarizo con los afectados de esta riada. Tiene que ser agobiante y algo más ver cómo el agua entra en tu casa, como anega y arruina el trabajo en los campos y verse obligado a evacuar las granjas. Los daños de esta crecida del Ebro se cifran entre diez y quince millones de euros y  en cinco mil hectáreas anegadas. Pues nada, a esperar otra.

jueves, 24 de enero de 2013

MIÉRCOLES DE CINE

Por María Jesús Mayoral Roche



Género: Thriller .
Director: Kathryn Bigelow
Intérpretes: Chris Pratt, Harold Perrineau, James Gandolfini, Jason Clarke, Jessica Chastain, Joel Edgerton, Mark Duplass, Mark Strong, Scott Adkins y Taylor Kinney.
Nacionalidad y año de producción: EE.UU., 2012
Duración: 157 min.
Fecha de estreno: 04 / 01 / 2013.
Productora: Annapurna Pictures.
Guionista: Mark Boal.
Fotografía. Greig Fraser.
Distribuidora: Unirversal Pictures Iberia.
Música: Alexandre Desplat.

El miércoles al cine. La noche más oscura o Zero Dark Thirty. Una película increíble e inverosímil: 154 minutos perdidos y cinco euros tirados a la basura. Un thriller que no se sostiene en el planteamiento. Y lo que me pregunto es qué han visto los críticos de cine para elevarla a las alturas. Vistas y leídas la mayor parte de las críticas, me llevan a pensar que el éxito de algunas películas se basan en productoras y críticas, de lo contrario no se entiende que películas como La noche más oscura esté catapultada al éxito. Como a mí no me pagan por las críticas, soy libre para opinar; y como este espacio de cine es el más visitado del blog, creo que debo ser sincera con los que me siguen.
Me explicaré y argumentaré por qué no me ha gustado esta película y por qué me ha parecido un bodrio. Para empezar yo no me creo que la CIA pueda ser tan chapucera, tan torpe y cometer tantos errores de bulto. Por la naturaleza de mi trabajo y por mis inquietudes culturales creo saber algo del mundo del espionaje, así como de la cultura árabe. ¿Alguien se puede imaginar a una agente de la CIA paseándose en un Toyota todoterreno blanco y sacudiéndose la melena pelirroja por las calles de Karachi? Esto es lo que se dice un blanco perfecto, un detalle de entrada que canta por soleares. Yo no me creo que los agentes de la CIA sean tan ingenuos y que se confíen a la primera de cambio en un médico jordano que dice atender a Bin Laden, encima médico jordano, casi nada. Los jordanos tienen sus peculiaridades y dentro de Oriente Medio marcan un punto y aparte. Si la CIA trabaja, tal y como la presenta  Kathry Bigelow en su película, me está obligando a pensar que son una panda de ineptos e irresponsables. Dentro del espionaje hay unas reglas de oro y Bigelow las incumple todas: incumplirlas conlleva errores, te estás jugando tu vida y la de otros. Para hacer este tipo de película debería haberse asesorado seriamente, con rigor: estamos hablando de la muerte del terrorista más buscado del planeta y la película dice estar basada en hechos reales. He mencionado estos dos detalles porque me parecen relevantes, pero hay muchos más.
Por todo esto me atrevo a decir que esta película me parece un insulto a la “inteligencia humana y americana”, nada más fácil que jugar con la ignorancia del espectador sobrecargada por una crítica que ha decidido encumbrar esta película. Hay quien tiene ojo crítico y hay quien lo tiene mirlo, pues eso… Añadir que la actuación de la protagonista, Jessica Chastain, me pareció muy forzada en algunas escenas.
Para finalizar daré mi opinión sobre el posible final de Bin Laden. La muerte de este terrorista es un dogma de fe, digo esto porque nadie ha visto una foto que avale este hecho: dieron la noticia y nos la tenemos que creer. Pero mi teoría es que; si este terrorista fue localizado y hallado, se hizo en base a un chivatazo y una traición. Vamos, que no me creo la historia de esta mujer de la CIA.; y en el supuesto de que fuera verdad, debo decir que lo de esta pelirroja fue más cuestión de suerte que de inteligencia.

domingo, 20 de enero de 2013

POSTALES CON RECUERDOS
Por María Jesús Mayoral Roche

Villamayor de Gállego

 















Más que una postal esto es una estampa, una estampa cotidiana; lo cotidiano son horas, lugares, estaciones, es el recuerdo actualizado y el pasado recobrado. Por eso quiero pintar esta postal, la postal que acompaña mis días, esa rutina que no me cansa.
Me gusta el colorido invernal de mi pueblo en los fríos atardeceres; contemplar cómo los débiles rayos de sol derraman sus tiznes carmines y dorados en los aleros y fachadas de las casas y vislumbrar al doblar la esquina  la chopera de la Casa de Casellas mostrando su descarnado perfil. Es esa hora violeta que el invierno torna en magenta, es ese mágico momento en el que el color cerúleo desaparece y hace batir en retirada a las aves, que hace chispear las farolas y envuelve las calles en el silencio rescatando el olor a leña de los hogares.
Me gusta el cielo cuando tiende sus nubes apaisadas dejándolas caer sobre mi pueblo y dispersándolas en el horizonte. Un horizonte amarillento y resplandeciente envuelto de gris; y en medio, emergiendo vigilante y dorada, la torre de la iglesia: nuestro campanal. Y en esa hora crepuscular echo de menos aquel humo serpenteando de las chimeneas con olor a matacía y ceniza; echo de menos pisar el barro y  la paja mojada. Y en ese contraste de recuerdos con colores de presente me digo: me gusta Villamayor de Gállego con frío y olor a leña. 

jueves, 17 de enero de 2013

MIÉRCOLES DE CINE
Por María Jesús Mayoral Roche
 


Género: Aventuras .
Director: Ang Lee
Intérpretes: Adil Hussain, Gérard Depardieu, Irrfan Kahn, Rafe Spall, Suraj Sharma y Tabu.
Nacionalidad y año de producción: EE.UU., 2012
Duración: 127 min.
Fecha de estreno: 30 / 11 / 2012.
Productora: Fox 2000 Pictures, Rhythm and Hues.
Guionista: David Magee.
Fotografía. Claudio Miranda.
Distribuidora: Fox Searchlight Pictures.
Música: Mychael Danna.

El miércoles al cine. La vida de Pi. Opiniones diversas; mientras que para unos es un aburrimiento, para otros es casi una obra de arte. Los viajes iniciáticos llevados al cine tienen eso: un aburrimiento para unos y una metáfora para otros. Yo me decanto por la metáfora. Ang Lee se empeñó en llevar a la pantalla el cuento imposible -como dicen ahora- de Yann Martel y desde luego lo ha hecho magistralmente. Con el océano como escenario, una barca, un muchacho y un tigre, el director de la película nos da una bella lección de la vida. La vida es lucha, supervivencia, aprendizaje y cuando ya no queda nada, sólo puede sostenernos la fe. Pero yo añadiría que no es una fe propiamente religiosa, aunque en este caso invoque a Dios; es también esa fe en la Providencia, la fe en un mismo. Una plaga puede presentarse en forma de maná y la lucha es una forma de mantenernos despiertos, visto así, todo es mucho más llevadero en esta vida, en este océano. Y en ese estado de alerta, de vigilia, llega el mensaje y hay que entenderlo.
La vida de Pi puede decirse que es un universo llevado a la pantalla, una sucesión de bellas imágenes, de mundos de ensueño; un delicado cuento metafísico que cuando se personifica y materializa pierde su encanto. Y después de la lucha, de la supervivencia, del aprendizaje llega el triunfo del hombre en su valor absoluto, el hombre tomando el mando de su existencia. Y para sobrellevar todo esto, Pi –el protagonista- se ayuda de todos los dioses que conoce, los invoca y les da gracias cuando se manifiestan.
Quizá para algunos La vida de Pi pueda ser un aburrimiento mortal, también puede ser que despiste la clasificación del género de la película: aventuras. Habría que aclarar que no es una película de aventuras al uso, quiero decir que la acción y la dinámica no obedecen a la tendencia natural de este tipo de películas.